miércoles, 12 de julio de 2017

ESMA: El horror convertido en museo y los oídos sordos ante la voz de los sobrevivientes

A partir del reciente descubrimiento de la inscripción de Hernán Abriata en una de las paredes de Capuchita, organismos de derechos humanos y sobrevivientes de ese centro clandestino de detención reinstalaron el debate acerca de los cambios que se vienen produciendo en el sector del Casino de Oficiales transformándolo en un museo. Fernando Tebele y Víctor Basterra hablaron con El Sueco Carlos Lordkipanidse en el programa Oral y Público de Radio La Retaguardia y repudiaron estas modificaciones.
(Por La Retaguardia)

Lordkipanidse argumentó que al convertir la ESMA en un museo, se pierden marcas importantes para reconstruir las historias de las personas que estuvieron detenidas allí: “Las paredes de la ESMA siguen hablando y nos siguen contando historias. En este caso (el de Abriata) es una historia de amor, pero también es una historia de resistencia y lucha. Yo te puedo asegurar que no era fácil escribir en las paredes a escondidas del guardia un mensaje de amor que vería la luz 40 años después. La verdad que no era fácil para nada. Entonces también fue un acto de resistencia y lucha. No es la única inscripción. Son varias ya las que se descubrieron y no solamente en el ámbito de Capuchita, donde entre otras cosas estaba parte del número de teléfono de una de las monjas francesas secuestradas en la (Iglesia) Santa Cruz”, argumentó el Sueco. Basterra amplió este último dato: “La monja Léonie Duquet en una carta le escribió a un allegado 'si algo me pasa…' y dio un número telefónico. Ese mismo número telefónico, con la misma cursividad que tiene una letra particular, está escrito en una pared de Capuchita. Quiere decir que es ella, es la letra de ella. Está reafirmado en esa carta que mostraba un allegado a ella”, aportó.

Otra de las historias que las marcas en la ESMA nos permitieron conocer fue la de Ernesto De Marco, descubierta en el año 2008. De Marco, militante del partido comunista, siempre pensó que había estado en cautiverio en alguna comisaría, pero a través de esa inscripción en la que reconoció su propia letra pudo confirmarse que su detención fue en la ESMA: “Uno de los lugares donde no se acostumbraba alojar prisioneros era donde estaban las cisternas centrales de agua del Casino de Oficiales, en el sótano del sector 4. Había muy poco espacio ahí como para alojar detenidos. Se ve que en algún momento de sobrecarga de detenidos pusieron gente ahí. Hace unos años atrás, apareció una inscripción con nombre, apellido y una sigla: ‘P.C.’ Fue el compañero (Ernesto) De Marco, un sobreviviente. En ese entonces integrante del partido comunista. Dejó esa marca en uno de los tirantes de hierro que sostienen la estructura. Este compañero no sabía que había estado detenido en la ESMA. A él lo secuestraron, lo llevaron a un centro clandestino de detención y lo tiraron en un sótano al lado de un tanque de agua. No tenía la menor idea que había estado ahí. En un descuido del guardia escribió esta inscripción. Cuando apareció la inscripción supo que había estado en la ESMA. Hasta ese momento no lo sabía”, contó el Sueco en el programa Oral y Público por Radio La Retaguardia.

Disneylandia del horror

La gran crítica de los sobrevivientes contra la conformación de un museo dentro de la ESMA es debido a la obstaculización que ello representa en la investigación de esas marcas que hablan por ellas mismas. Existen, además de las de los detenidos y desaparecidos, inscripciones de los propios autores de los crímenes de lesa humanidad. El Sueco recordó las modificaciones que se llevaron a cabo en el Casino de Oficiales durante la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en el año ’79, y las comparó con los cambios de estos últimos años: “¿Quién no tiene conciencia de que si entra a algún calabozo de cualquier comisaría está lleno de inscripciones por todos lados? Es una cosa que suele hacer cualquier detenido. Desde el preso común más zaparrastroso hasta el preso político más famoso. Todos dejan una huella por el lugar donde han pasado. A eso no se le ha dado la investigación profunda que el caso requiere. El Casino de Oficiales ha albergado prisioneros en muchos más sectores que el sector de Capucha, Capuchita o el Sótano. Es más, en uno de los dormitorios de los oficiales y al poco tiempo de que la ESMA fue ‘recuperada’, se ha encontrado una inscripción de un oficial que decía 'nos obligaron a hacerlo', escrita en la puerta interna de un placard. Falta tantísimo por investigar que es una pena que todo eso lo hayan tapado, como está ahora. Cualquiera que vaya a ESMA se da cuenta que eso, como bien definió Víctor en su momento, lo convirtieron en la Disneylandia del horror. Está todo absolutamente tapado y no hay ni siquiera la posibilidad de descubrirlo casualmente, que uno vaya caminando y se dé cuenta que hay algo escrito en la pared. Está obstaculizada la visión de tal manera que me hace acordar a cuando vino la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y transformaron toda la ESMA para que no pareciera que era la ESMA, el Casino de Oficiales particularmente. Entonces pusieron tabiques, cambiaron paredes de lugar, cerraron agujeros de puerta, eliminaron escaleras, el ascensor y toda una seria de cosas para tapar. Me pregunto yo, cuánto hay de querer tapar la historia en esto de haber modificado el Casino de Oficiales al estado en el que se encuentra hoy y donde estos descubrimientos son de casualidad. Han pasado un montón de años y resulta que recién ahora aparece la inscripción de Hernán Abriata. A mí me parece insólito. Algo que se escribió en el año '76 y todavía sobrevive. ¿No hay una posibilidad de una no modificación del espacio de ese lugar que es una parte tan importante de la historia?”, planteó Lordkipanidse.

Además, se mostró molesto con el Juez Sergio Torres, quien está a cargo de la Instrucción en el juicio de la Megacausa ESMA, por ser el responsable de habilitar estos cambios: “Yo por el juzgado de Torres no aparezco hace rato. Sobre todo a partir de que fue él quien dio la autorización, porque es él quien decide, hace y deshace respecto de todo el predio de la ESMA. Fue el que dio la autorización para que se hagan las modificaciones que se hicieron en el Casino contra la opinión del Tribunal Oral Federal N° 5, que es el que está llevando a cabo el juicio ESMA, contra la opinión de los sobrevivientes, de montones de personalidades y organismos de derechos humanos que pidieron por favor que ese lugar en particular no lo toquen -más allá de que no habría que tocar ningún lugar de la ESMA-. Fue el juez Torres el que permitió que se hicieran las modificaciones porque dice que son estructuras móviles, que se pueden sacar”, explicó.

Por cómo está presentado el lugar, Lordkipanidse opinó que es imposible investigar sobre otras posibles marcas de personas que hayan pasado por aquel centro clandestino: “Por la ESMA ha pasado cantidad de gente en forma circunstancial. Recuerdo claramente una oportunidad en que llevaron detenidos a una cantidad impresionante de gente que vivía en la villa del Bajo Flores. Fue una redada al voleo y seguramente al día de hoy no saben que estuvieron detenidos en la ESMA. Me quiero imaginar si alguno de ellos en un descuido del guardia no agarró un clavito, una agujita o con la uña y escribió sus iniciales en algún zócalo o donde sea. Eso lamentablemente hoy, como están las cosas, no se puede investigar”, expresó. Víctor Basterra se mostró de acuerdo con la opinión del Sueco, como la mayor parte de los sobrevivientes, y también lamentó el hecho de que hayan transformado el lugar donde estuvieron detenidos, al punto de desconocerlo: “Es así. Eso ha sido un arrebato de soberbia absoluta que llevaron adelante quienes llevan adelante eso, cagándose en toda la opinión de los sobrevivientes fundamentalmente. Uno ahora va y en algunos aspectos es irreconocible. No tiene sentido. Produce confusión. Más cuando uno anda por Capucha con ese maderado que han hecho y lleno de sonidos. Era un lugar de angustia, de mucha tristeza y eso lo convierte en algo que no es un centro clandestino, por lo menos no el que uno conoció”, reflexionó.

Lordkipanidse mencionó otro de los motivos por los que se opone a la concepción de ESMA como museo basándose en que muchos de los relatos de testigos que existen sobre ese lugar fueron de gente que no pudo ver lo que había, pero sí recuerda la disposición de los sectores: “La Comisión Interamericana llegó a la ESMA a constatar acerca del lugar por las denuncias que había en el mundo. Entre esas denuncias había algunas que implicaban el relato de sobrevivientes que desde que entraron hasta que salieron nunca les sacaron la capucha, pero tenían esa memoria del ciego. Esto bien lo sabemos nosotros que hemos estado ahí. Sabemos la cantidad de escalones que hay entre Capucha y el Sótano. Estos relatos eran de un ciego. Decía ' tantos escalones para abajo, doblar a la derecha, hay una puerta y por esa puerta se accede al sector tal'. Yo digo, si esa persona hoy le ponés una capucha y lo largás en medio de la ESMA se pega contra los vidrios y contra los televisores. Eso es para hacer entender claramente a quien no ha ido a la ESMA ninguna vez, ni antes ni ahora, cuál es la diferencia entre una situación y la otra. Por otro lado, lo que a mí me tiene realmente muy enojado es el uso indebido de los testimonios de los sobrevivientes. Yo no le niego mi testimonio a nadie. Se lo di a la Justicia y si hay cosa reaccionaria, jodida y gorila en este país son los jueces. Resulta que pusieron mi testimonio como si yo aceptase eso que está ahí, implícitamente. Yo no acepto eso que está ahí y no acepto estar ahí y ser utilizado en esos términos. A mí me da mucha bronca y no lo puedo evitar. Me produce una contradicción muy fuerte. Me niego a no dar mi testimonio en todas partes, pero en este lugar en particular lo que hacen es un usufructo respecto de una situación en la que he luchado desde el primer momento. Desde el primer momento que estoy en contra de lo que han hecho en la ESMA”, reafirmó el Sueco, contando esta objeción surgida por lo que considera una mala utilización de su memoria.

Sobre el asesinato de Elsa Marta Sosa de Fagetti

Cambiando el foco de conversación, Lordkipanidse dio su opinión acerca de los motivos del crimen de Marta Sosa, querellante en un juicio de lesa humanidad y asesinada semanas antes de que se conozca su sentencia, y criticó la posición que tomó al respecto Javier Fagetti, hijo de Marta: “Me preocupa muchísimo. Sobre todo la actitud de la familia que agarra y emite un juicio que hace definitiva la cosa. Se trata del asesinato de una sobreviviente y de una testigo en una causa que estaba en pleno desarrollo en ese momento como ocurrió en el caso de (Jorge) Julio López; en la misma etapa, a punto de terminar. Ocurre que cuando uno emite un juicio de esas características respecto a lo que a mí me parece o lo que yo considero, tengo que tener en cuenta lo que piensas los demás. Yo tengo muy en cuenta lo que piensa la familia acerca de esto. Si la familia no tiene en cuenta de que esto no es un caso aislado sino que es el tercer caso que se da -Julio López, Silvia Suppo y este otro caso- referidos a testigos y sobrevivientes directos del genocidio, me parece que nos estamos saltando un paso. Es una cuestión de respeto. A esta altura no es que me cause temor, no es que me dé miedo, pero me pongo en el lugar de mucha gente que recién ahora empieza a abrir el libro de su historia porque ha tenido mucho temor durante muchos años y que de golpe ocurran estas cosas. Cómo los afecta a la hora de dar testimonios. Se preguntan qué puede pasarles si dan su testimonio. Y estas cosas te pueden pasar. Resulta que deslindar completamente la posibilidad, sacarle el contenido político a lo que ocurrió, me parece una burrada, una falta de respeto. Me parece haber pasado por encima tantos años de lucha contra la impunidad. Lo lamento mucho. Suele pasar que la familia desde su dolor diga 'mi hijo no era un terrorista, esto no fue un hecho político' y cosas por el estilo. No me extraña. A pesar de tantos años de esfuerzo no hemos logrado revertir este tipo de cuestiones”, cerró.

domingo, 2 de julio de 2017

HERNAN ABRIATA, PRESENTE !!! "H.A. Monica te amo"

MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA.

Y ahí esta la memoria recordando donde, quienes, cuando, el dolor, la agonía, el miedo, la muerte y la vida.

Y ahí esta la verdad, escrita en un rincón de una pared, escondida desde hace años, pero siempre, siempre, sale a la luz, resurge, llega, se hace ver, escuchar, entender y entonces ya no la pueden callar.
Y ahí esta, la justicia... tan ausente, tan de saco y corbata con su punta manchada de sangre. Generalmente tan cobarde, tan condescendiente con su histórica complicidad...

La noticia dice que:
Encuentran en la ex Esma un mensaje de amor, de hace 40 años, que sería de un desaparecido
"H.A. Mónica te amo", puede leerse en un texto encontrado en un altillo del lugar. Pertenecería a Hernán Abriata, un militante de la JUP desaparecido hace 40 años.
Un equipo de investigación que trabaja con el juez federal Sergio Torres halló en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención de la ESMA una inscripción que pertenecería a Hernán Abriata, desaparecido hace 40 años, y que contiene un mensaje de amor para su compañera Mónica Dittmar, que mantiene vigente el reclamo de Justicia.
"H.A. Mónica te amo", se lee en el breve texto encontrado.
La esquela se encontraba en el altillo, uno de los lugares en los cuales permaneció detenido Abriata, según consignaron varios testigos en la causa ESMA, que es instruida por Torres.

Se trata de personas que estuvieron secuestradas en ese lugar, entre ellos Carlos Loza, integrante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) y que pudo ver la inscripción de Abriatta durante una recorrida que hizo hace unos 10 días por ese sitio junto a Dittmar y otros sobrevivientes.

"El mensaje se puede ver si se ilumina con un material lumínico, de lo contrario es muy difícil apreciarlo. Además de esta inscripción encontramos algunas otras más. Ahora hay que ver cómo esto sirve para que se incorpore a la causa", señaló Loza a Télam.
El referente de AEDD, una entidad de derechos humanos que mantiene una querella en el proceso en el que se investigan los delitos de lesa humanidad que se cometieron en la ESMA, recordó que Abriata permaneció alojado en el sótano, el altillo, capucha y capuchita, lugares en los que eran ubicados los cautivos en función de la importancia que les asignaban los represores.

"Mónica (Dittmar) nos acompañó y pudo reconocer en ese mensaje la letra de su compañero, que tenía un trazo firme, geométrico. Para ella resultó una experiencia muy movilizadora", aportó el sobreviviente.

El 30 de octubre de 1976, un grupo de tareas encabezado por Mario Sandoval ingresó al domicilio de Elcano 3235 de la Ciudad de Buenos Aires y secuestró a Abriata, quien integraba la Juventud Universitaria Peronista (JUP).
FOTO: Tomada en ocasion de reunirse familiares amigos y militantes frente a la Embajada de Francia en Buenos Aires para reclamar la extradicion del genocida "churrasco" Sandoval, responsable directo del secuestro y desaparicion de Hernan Abriata.

lunes, 12 de junio de 2017

La muerte falsificada del represor Vildoza

Un perito de la Policía Federal constató que el acta de defunción presentada por la familia del marino es falsa

La esposa del ex segundo de la ESMA había presentado un acta de defunción emitida en Sudáfrica. Un experto enviado por la Justicia a ese país detectó diversas irregularidades y contradicciones. Ahora no se sabe si está vivo o muerto.

Por Alejandra Dandan

Las firmas del formulario habrían sido obra de una misma persona, que podría ser el propio Vildoza.

El Registro de Muerte del Departamento de Asuntos Domésticos de Sudáfrica extendió un formulario con la denominación A0488827 el 27 de mayo de 2005 que llegó a Buenos Aires siete años más tarde. La planilla llevaba el nombre de un difunto argentino: Roberto Sedano. Era julio de 2012 y la jueza María Servini de Cubría acababa de detener a Ana María Grimaldos,  que se presentó como viuda y con ese papel informó la muerte de su esposo, cuyo nombre real era Jorge Raúl Vildoza, un marino que con grado de capitán de navío fue jefe del Estado Mayor del Grupo de Tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada, una suerte de robot satánico, según los testimonios de sobrevivientes del centro clandestino, de una frialdad tan medida que nunca se le movía un pelo. Grimaldos dijo no sólo que Vildoza estaba muerto, sino que lo habían cremado, con lo cual licuó cualquier posibilidad de confirmarlo. Servini dirigió un exhorto al Estado sudafricano para constatar la información. No le contestaron. Luego insistió el juzgado federal de Sergio Torres, hasta que alguien de Interpol sugirió enviar un perito a Sudáfrica. El mes pasado viajó uno de los mayores expertos argentinos en pericias papiloscópicas de Policía Federal. El especialista en huellas desembarcó en Johannesburgo convencido de que sólo lo esperaba un trámite. Descubrió una nueva historia en la larga historia de mentiras de Vildoza: que el formulario de su muerte es totalmente falso. 

PáginaI12 accedió al formulario (ver imagen). Entre los elementos centrales de la partida constan dos huellas digitales. Una, de la persona muerta y otra, del “informante”, habitualmente convocado en calidad de garante de la información. La planilla lleva otros datos. Un sello de la casa de servicios fúnebres. Una breve descripción de la razón del deceso. Y si la persona es cremada, como supuestamente en este caso, el expediente incluye un certificado de cremación extendido por el Estado. Nada de esto ocurrió.

Huellas. En 1995, Vildoza entró en Sudáfrica con el nombre de Sedano. E inició un trámite de ciudadanía. Entre 1995 y 2002 dejó sus huellas tres veces: 1995, 1996 y 2002, como parte de un mismo trámite. Hace tiempo, la Justicia confirmó que esas huellas sí eran de Vildoza. En este viaje, el perito volvió a chequearlo. Todo dio correcto otra vez. Cuando, en cambio, contrastó esas huellas con la del formulario A0488827 se encontró con que la huella del muerto no es de Vildoza (Sedano). Pero además, cuando analizó la huella del informante o testigo notó que era la misma del supuesto difunto. Es decir, muerto e informante son la misma persona. Y ninguno es Vildoza. 
Funeraria. Las planillas llevan un sello de la casa de servicios fúnebres con un nombre, una dirección y un número de registro. En este caso, la pericia determinó que el sello estampado en el formulario con el nombre de Doves Funeral Services corresponde a una casa funeraria real y a una dirección correcta, pero el número de registro es falso. 
Certificado. El certificado de cremación que debe ser extendido por el Estado en este caso ni siquiera se encontró. 
Informante. No existe un legajo a nombre del supuesto informante, un nombre que por otra parte no termina de entenderse porque aparece borroneado con intención. 
Causas. La razón de la muerte es contradictoria con la versión de la familia. Los Vildoza alegaron en la causa que el marino murió de un paro cardíaco en un hospital; el acta dice que falleció en su domicilio.
Pero los datos no terminan ahí. Algo de ese papel le provocó más dudas al experto. La firma del supuesto testigo se parece a la firma real de Vildoza. Un poco más compacta, pero con rasgos parecidos. Esto abre otra sospecha: tal vez Vildoza no sólo estaba vivo, sino que firmó los papeles de su muerte. 

El segundo de la ESMA salió del país en 1986 escondido en un auto de Inteligencia de la Armada rumbo a un hotel de frontera con Paraguay. Un espía le dio un kit de documentos falsos y un nombre de cobertura. Lo mismo hizo con su esposa, a partir de entonces Ana María Medina. Y con Javier Penino Viñas, el niño nacido en la maternidad clandestina de la ESMA en septiembre de 1977 y apropiado por los Vildoza. Mientras la Justicia argentina comenzaba una persecución de 23 años, el niño comenzó a llamarse Julio César Sedano. De Paraguay pasaron a Brasil, luego a Austria y a Alemania. Y desembarcaron en Sudáfrica. El Grupo de Tareas de la ESMA conocía el apartheid como un oasis. Rubén Jacinto Chamorro y Alfredo Astiz fueron agregados navales en un espacio que funcionaba como zona de cobertura, negocios e impunidad. 

Es en el marco de esa historia de largos recorridos que el perito comenzó a acumular algunas nuevas sospechas. Una, que Vildoza y su esposa tomaron las identidades de dos personas de la vida real. “Coptaron la identidad de otras personas”, dijo a los investigadores. Y dos, que Vildoza preparó durante años y muy meticulosamente cada uno de los pasos de Sedano hasta obtener la ciudadanía sudafricana. Y luego darlo por muerto en el contexto de una cremación de imposible certeza.

“El era un tipo de acción. Muy de acción. Aceptaba cualquier oferta rara que le tiraban”, dijo a PáginaI12  quien hoy es Javier Penino Viñas, en abril de 2015, cuando se hacía el juicio oral a Grimaldos. “Actuaba en operativos, no era un tipo de oficina. ¡Por eso me da bronca! Veo que lo tildan de tesorero de (Emilio Eduardo) Massera, medio que manejaba fondos. Eso nada que ver. Creo que de todas las cosas que dijeron sobre él, eso es lo que más le molestaba.”

Servini ubicó a Grimaldos en Argentina luego de años de pesquisas a través del teléfono de sus hijos biológicos. Entonces se supo que Vildoza había salido y entrado del país en varias ocasiones con el nombre de Sedano. Aquí montó negocios de juegos de azar. La UIF congeló cuentas de la empresa y la Justicia le abrió una causa por el saqueo de bienes de desaparecidos. Desde entonces, los Vildoza recorren los juzgados. Piden levantar las restricciones de cuentas. Y munidos de aquel formulario, exigen que se cierren las causas contra alguien que aseguran que está muerto. Torres se negó. Interpol de Sudáfrica dijo que la identidad era cierta en octubre pasado. Torres tampoco confió porque no pudo cotejar las huellas.

¿Cual es la responsabilidad de Sudáfrica? Nadie cree que Vildoza pudo haber falsificado los papeles sin algún tipo de colaboración estatal. Si sigue vivo o está muerto, la Justicia no lo sabe. Vildoza nació en 1930. Si vive tiene 87 años. 

Cecilia Viñas, la madre de Javier, debería haber cumplido años la semana pasada. Carlos Viñas es el hermanoque buscó a Javier detrás de cada dato. “Hace 40 años cenamos por última vez festejando tu cumpleaños, celebrando con tu amado Hugo que el bebé crecía en tu panza muy sano”, escribió. “Cuesta pensar que tan solo un mes después les robaron hasta los preparativos de batitas y escarpines”. Esta vez pudo escribirle que Javier “los reconoce y los venera”. 

lunes, 4 de julio de 2016

Los Palotinos asesinados por la dictadura

Se cumplen cuarenta años de la masacre de San Patricio
 
Los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo José Kelly y Pedro Eduardo Dufau, y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y José Emilio Barletti fueron víctimas de un grupo de tareas el 4 de julio de 1976. La causa judicial, la posición de la Iglesia Católica y el proceso de canonización.

 Por Alejandra Dandan

Se cumplen 40 años de la masacre de los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo José Kelly y Pedro Eduardo Dufau y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y José Emilio Barletti de la comunidad de los Palotinos de la parroquia San Patricio, en el barrio de Belgrano. La comunidad preparó durante meses un homenaje que ayer incluyó, por primera vez, un mensaje político hacia el interior de la iglesia, con la salida al espacio público de una “caminata” cuyo punto de origen fue el espacio Patrick Rice de la ex Escuela de Mecánica de la Armada. El llamado “Camino de los mártires”, con un recorrido de cinco “estaciones” en distintas parroquias que evocó a cada uno de los asesinados, concluyó en la sede de Estomba y Echeverría y fue a la vez la búsqueda –de parte de las comunidades de base– de un emparentamiento explícito de los curas asesinados con los 30 mil desaparecidos. El homenaje central se hará hoy, durante una misa convocada a las 20, que estará encabezada por el arzobispo porteño, cardenal Mario Aurelio Poli. Ese escenario también será un espacio de mensajes subterráneos. Los palotinos esperan numerosa presencia de obispos. Entienden que esa presencia, en el contexto del papado de Francisco, puede ser un gesto que convenza al aún poco convencido arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires de impulsar una consulta todavía pendiente para la declaración de los cinco palotinos como mártires.

En el año 2001, el entonces arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio hizo un reconocimiento a los cinco religiosos e impulsó la creación de un tribunal y la apertura de la causa canónica. De acuerdo a las leyes católicas, ese proceso tiene dos vías: la constatación de la existencia de milagros o la designación de los muertos como mártires. En 2009 y 2011, Bergoglio buscó consensos entre los obispos argentinos para la declaración del martirio. Pero ninguna de las consultas prosperó. Hubo obispos que no se manifestaron favorables a la causa y Bergoglio decidió esperar mejores vientos, según una fuente de los Palotinos. Desde que Poli asumió no volvió a hacer esa consulta. Es en ese contexto en el que también deben leerse la espera de los obispos y el escenario de esta noche.

Otro de los datos que los organizadores señalan en clave política es la decisión de esta primera salida a la calle. Hasta ahora los actos se realizaron puertas adentro, cada 4 de julio, y sólo a modo de recordación. El destinatario de la caminata de ayer no es sólo el cardenal Poli, sino la propia comunidad del barrio de Belgrano. A esa comunidad que llegó a dejar balas entre las ofrendas de las misas antes de la masacre, el padre Kelly le dedicó un recordado sermón cuando exhortaba a los fieles a no comprar bienes de los desaparecidos y dijo que quienes medraban con esa persecución “dejan de ser para mí ovejas para transformarse en cucarachas”.

Leonardo Orlando es un joven de la comunidad. “Me crié y me formé en San Patricio”, dice. “Lo que me parece importante de todo esto es sacarlos a la calle. Que los Palotinos no sean algo que todos los 4 de julio, cuando lo conmemoramos, abrimos una cajita y los mostramos a los que vienen a la misa, y después los volvemos a guardar, sino sacarlos a la calle. Que la sociedad toda conozca su historia, que fue la de un proyecto de comunidad.”

Ese tránsito por la calle, al que los integrantes de la comunidad no llaman “marcha” sino “caminata”, es también entendido por ellos en clave de filiación con las víctimas de la dictadura. “El asesinato fue un mensaje a la Iglesia en general y a la comunidad, quisieron desarticular cualquier tipo de comunidad, también las que estaban viviendo el Evangelio como en este caso y peleando contra las injusticias. Lo que nosotros queremos decir es que ellos son parte de los 30 mil”.

Carlos Loza no es de la comunidad. Es sobreviviente de la ESMA, parte del colectivo de Justicia Ya! Y uno de los impulsores de la reactivación de la causa judicial que aún no tienen ningún dato sobre los autores de la masacre. “Esta ceremonia tiene una importancia política superlativa”, dice. “Porque por primera vez públicamente se va a reivindicar a estos sacerdotes y seminaristas, cosa que la comunidad se negó por siempre a hacer. Nunca quiso colaborar, nunca aportó nada. Es una comunidad que apoyaba el golpe de Estado, que denunciaba, que tenía personas activas que juntaban firmas para desplazar a los religiosos y a Kelly, que en sus últimos escritos está denunciando amenazas. Todo esto nunca fue reivindicado. Hoy es importante que ese compromiso se reivindique y no quede oculto.”

La masacre se produjo en la madrugada del 4 de julio de 1976. Los vecinos vieron un Peugeot negro estacionado con cuatro hombres y un patrullero que se detuvo y luego se alejó. Rolando Savino, el organista que encontró los cuerpos, contó lo que vio aquel día: “Cuando llego al primer piso veo una escena rara, era todo un desorden. Toda la casa tirada por el pasillo. Había colchones, papeles. La puerta escrita con la leyenda que decía: por los camaradas dinamitados en Coordinación. Insultos. Y yo no salía de mi asombro hasta que llego y veo la habitación, los cuerpos. Yo pensé que estaba soñando. Me tomó casi diez minutos cerciorarme que no era un sueño, una pesadilla. Atino a bajar despacio las escaleras. Salgo y toda la gente me pregunta qué pasó”.
Los pasos pendientes

El caso tiene dos caminos abiertos. Uno en el terreno de la Iglesia, que está dado por la apertura del proceso de canonización. La postulación fue hecha por el responsable de la Orden padre Juan Sebastián Velasco y el laico Francisco Chirichela. El otro camino está abierto en la Justicia penal argentina desde la dictadura. Esa causa estuvo originalmente a cargo del juez Guillermo Federico Rivarola que “cumplió con la mayoría de los requisitos formales de la investigación, aunque resulta ostensible que una serie de elementos decisivos para la elucidación del asesinato no fueron tomados en cuenta”, describió el periodista Eduardo Kimel en su libro La masacre de San Patricio. En 2013, el juzgado de Sergio Torres a cargo de la causa ESMA retomó la investigación al tener en cuenta el testimonio de dos sobrevivientes que escucharon al marino Antonio Pernías jactarse de haber participado en el operativo de San Patricio. En 2006, Torres procesó a 17 integrantes del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA, pero la Cámara Federal porteña consideró que no estaba probado que los autores hayan partido de la ESMA. Torres desistió su competencia, pero la Cámara volvió a darle la causa en carácter transitorio. La semana pasada, el juzgado envió a Roma un exhorto vía Cancillería para pedir la desclasificación de archivos del Vaticano en busca de la identidad de dos supuestos excomulgados de la comunidad de San Patricio como autores de la masacre.

Los Palotinos nunca se presentaron en la causa penal. Este es un dato importante dado que habla del silencio público de la jerarquía de la Iglesia católica ante la masacre y la posición de complicidad con la dictadura. Y el debate interno que esta masacre generó y aún genera, al interior de la orden. En julio de 2005, el periodista Horacio Verbitsky explicó que “el nuncio Pio Laghi y el cardenal arzobispo Juan Carlos Aramburu designaron al sacerdote Efraín Sueldo Luque para que investigara lo sucedido y redactara un informe con sus impresiones, en dos copias: una para el Vaticano, otra para la Curia y ninguna para la dictadura”. En el artículo, citó información de la embajada de Estados Unidos y documentos del Arzobispado de Buenos Aires. “Pese a lo que sabían, los obispos decidieron no confrontar con la dictadura y dar por buenas sus hipócritas disculpas”. Entre los datos, mencionó un diálogo entre Aramburu y el entonces ministro del Interior Albano Harguindeguy: “La Iglesia sabe sin lugar a dudas que los sacerdotes fueron asesinados por fuerzas de seguridad del gobierno”, dijo Aramburu. Harguindeguy intentó contestarle, pero Aramburu advirtió: “Sería mejor que no hiciera ningún comentario, ya que cualquier negativa sería una mentira”.

Los Palotinos anunciaron en la conferencia de prensa de la semana pasada que finalmente se presentarán como querellantes en la causa. Para hacerlo necesitaban el acuerdo por unanimidad de todas las congregaciones. Según explica una de las fuentes, ese acuerdo recién se obtuvo en la reunión anual de 2015. Desde entonces, abogados del colectivo Justicia Ya! trabajaron en un borrador para la presentación que se concretará en los próximos días. El avance de la causa por el asesinato de Enrique Angelelli en La Rioja, pero sobre todo la posición que en ese caso asumió el obispado de la provincia son dos antecedentes que habilitaron internamente la posición que ahora asume la Orden de los Palotinos también en el escenario penal. En 2010, el obispado de La Rioja se presentó como querellante ante la Justicia y fue uno de los principales impulsores de la causa que culminó con la sentencia del juicio oral de 2014 y la condena a prisión perpetua del vicecomodoro Luis Fernando Estrella, jefe de Escuadrón de Tropas en la Base Aérea y segundo jefe de la ciudad de Chamical. Y de Luciano Benjamín Menéndez. La sentencia fue confirmada este año por la Cámara de Casación Penal.

En marzo de este año, en el contexto de los 40 años del golpe y cuando Estados Unidos anunció una nueva desclasificación de documentos de la dictadura, el Vaticano anunció la desclasificación de sus propios archivos. El secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, Carlos Malfa, informó sobre la decisión luego de un encuentro con el Papa. Dijo que el “el ordenamiento” de la documentación archivada “llevará su tiempo” porque algunas “estaban más ordenadas y otras necesitan más atención”. En 2005, Verbitsky decía que Jorge Bergoglio impulsaba la canonización de los palotinos para limpiar su imagen en el camino de ascenso al papado. Ahora Bergoglio es Francisco. No es posible confirmar que él impulse la designación de mártires de los palotinos, pero existen trascendidos en ese sentido. Sus viejas posiciones sobre el tema hacen posible prever que la misa de Poli y los pasos que asuma la Iglesia serán seguidos de cerca desde Roma.

domingo, 26 de junio de 2016

Una pista en los archivos de Roma sobre la masacre de San Patricio

s.
Los sospechosos del Vaticano

El juez Torres acaba de enviar un exhorto para saber quiénes son los dos parroquianos excomunicados por su participación en la muerte de cinco palotinos el 4 de julio de 1976. La Iglesia mantiene el secreto desde hace casi cuarenta años. (Foto forense de los cuerpos de los Padres Palotinos al ser hallados, y una caricatura de Mafalda dejada por los perpetradoreS)

 Por Alejandra Dandan

En abril de 1985, la revista El Periodista de Buenos Aires publicó un articulo con el título “El horrendo crimen de los cinco religiosos palotinos”. El artículo de Héctor Ruiz Núñez contaba que “según una importante fuente religiosa, dos personas encumbradas de Belgrano estarían tramitando ante la Santa Sede el levantamiento de sus respectivas excomuniones motivadas por haber propulsado en 1976 el asesinato de los religiosos”. El juez federal Sergio Torres, a cargo de la causa ESMA, acaba de enviar esta semana un exhorto al Vaticano para pedir la desclasificación de la información que pudiera haber sobre las identidades de esas personas. El próximo 4 de julio se cumplirán 40 años de la masacre de los palotinos de la parroquia San Patricio del barrio de Belgrano. Mientras existen trascendidos de que el Vaticano impulsa la declaración de los religiosos como mártires, en Buenos Aires se prepara una marcha para el 3, que saldrá de la ex ESMA a la iglesia del grupo de curas identificado con la Teoría de la Liberación y la Opción por los pobres que alternó las costumbres de la feligresía.

El exhorto al Vaticano salió del juzgado de Torres el martes vía Cancillería, encargada de tramitar el pedido. Fue dirigido al juez en turno que por jurisdicción corresponda a la Santa Sede, Estado de la ciudad Vaticana, con “el objeto de requerir su intervención y colaboración internacional” a los fines de solicitarle información sobre la identidad de esas dos personas por el asesinato de los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo José Kelly, Pedro Eduardo Dufau y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y José Emilio Barletti. El articulo llegó al juzgado por una presentación de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos que consideran que en la Santa Sede podrían “hallarse importantes documentos que resulten útiles para la investigación”.

El exhorto cita en extenso el artículo de 1985, una investigación de Marcelo Pagliaro y Julio Villalonga que, según se cita, explica que esas dos personas pertenecían a la feligresía de San Patricio y que para entonces hacían un trámite en el Vaticano para que retire la sanción de excomunión. “El código de derecho canónico vigente en ese tiempo (1976) decía: ‘El que pusiere las manos en la persona de clérigos o religiosos de uno u otro sexo, cae ipso facto en ex comunión’. De ser exacta esta información se estaría frente a una fenomenal paradoja: mientras en Argentina los palotinos intentan impulsar la investigación para determinar a los culpables, una oficina del Vaticano (que opera bajo absoluta reserva) conoce sus nombres”.

Como en varios otros asuntos “de los últimos años, el Episcopado se equivocó en el tema de los religiosos palotinos. Sería una tarea fantástica –e inútil– intentar callar el crimen más horrendo de la historia de la Iglesia argentina. En una carta del 15 de enero de 1984, Raúl Barretta Lynch, sobrino del asesinado padre Kelly, señala a Adolfo Pérez Esquivel: ‘Aquellos que entraron esa noche a la parroquia San Patricio no cumplieron con lo que les habían ordenado: ellos están vivos para siempre jamás’”.

El crimen se produjo en la madrugada del 4 de julio de 1976. Los religiosos fueron muertos a tiros en la Parroquia. “La noche del crimen personas del vecindario vieron un automóvil Peugeot negro largamente estacionado frente a la Parroquia con cuatro hombres adentro y a un patrullero que se detuvo junto a ellos y luego se alejó”, según recuerda el exhorto. “Las primeras personas que entraron a la mañana a la parroquia encontraron sobre las paredes y en la alfombra leyendas que después fueron retiradas. Las leyendas decían: ‘así vengamos a nuestros compañeros de coordinación federal’. Y ‘esto les pasa por envenenar la mente de la juventud’. De la parroquia desaparecieron objetos y papeles”. El documento también recuerda un comunicado de la Conferencia Episcopal del día 7 de julio. Y las palabras que pronunció el 5 de julio el sacerdote asuncionista Roberto Favre: “Es necesario rogar a Dios no sólo por estas muertes sino por los innumerables desaparecidos que ocurren cotidianamente”.

La flaca posición de la Iglesia ante el asesinato de los palotinos fue investigada por el periodista Horacio Verbitsky. En julio de 2005, el periodista explicó que “el nuncio Pio Laghi y el cardenal arzobispo Juan Carlos Aramburu designaron al sacerdote Efraín Sueldo Luque para que investigara lo sucedido y redactara un informe con sus impresiones, en dos copias: una para el Vaticano, otra para la Curia y ninguna para la dictadura”. En el artículo, cita información de la embajada de Estados Unidos y documentos del Arzobispado de Buenos Aires sobre el caso. “Pese a lo que sabían, los obispos decidieron no confrontar con la dictadura y dar por buenas sus hipócritas disculpas”. Entre los datos, menciona un diálogo entre Aramburu y el entonces ministro del interior Albano Harguindeguy: “La Iglesia sabe sin lugar a dudas que los sacerdotes fueron asesinados por fuerzas de seguridad del gobierno”, dijo Aramburu. Harguindeguy intentó contestarle, pero Aramburu advirtió: “Sería mejor que no hiciera ningún comentario, ya que cualquier negativa sería una mentira”.

En marzo de este año, en el contexto de los 40 años del golpe y cuando Estados Unidos anunció una nueva desclasificación, el Vaticano anunció la desclasificación de sus propios archivos. El secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina, Carlos Malfa, informó sobre la decisión luego de un encuentro con el Papa. Dijo que el “el ordenamiento” de la documentación archivada “llevará su tiempo” porque algunas “estaban más ordenadas y otras necesitan más atención”. El camino había comenzado a abrirse en los últimos años por varias gestiones como las de Lita Boitano, de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, o de la procuradora Alejandra Gils Carbó. En 2005, Verbitsky decía que Jorge Bergoglio buscaba impulsaba la canonización de los palotinos para limpiar su imagen en el camino de ascenso al papado. Ahora Bergoglio es Francisco. No es posible confirmar que él impulse la designación de mártires de los palotinos pero existen trascendidos de que así sería.

En cuanto a las líneas de investigación de la causa judicial, el camino de la búsqueda de estos archivos papales recién ahora comienza a ser transitados. Esta causa comenzó durante la dictadura en manos del juez Guillermo Federico Rivarola. En 1989, el periodista Eduardo Kimel publicó La masacre de San Patricio, libro en el que describió que “la actuación de los jueces durante la dictadura fue, en general, condescendiente, cuando no cómplice de la represión dictatorial”. Y sobre el juez Rivarola dijo que “cumplió con la mayoría de los requisitos formales de la investigación, aunque resulta ostensible que una serie de elementos decisivos para la elucidación del asesinato no fueron tomados en cuenta. La evidencia de que la orden del crimen había partido de la entraña del poder militar paralizó la pesquisa, llevándola a un punto muerto”. Kimel fue querellado por el juez, que ya había ascendido a camarista. El CELS patrocinó su caso, hoy símbolo de la batalla por la libertad de expresión que llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En 2013, el juzgado de Torres, que está a cargo de la causa ESMA, retomó la causa. Dos sobrevivientes de la ESMA habían denunciado que escucharon al marino Antonio Pernías jactarse de haber participado en el operativo de San Patricio. Esa línea fue reforzada por la confesión de Claudio Vallejos, un integrante del GT. En 2006, Torres procesó a 17 integrantes del Grupo de Tareas pero en la Cámara Federal Porteña revocó los procesamientos y dictó la falta de mérito al considerar que no había elementos para vincular a la ESMA. En 2012 el juzgado de Torres pidió la incompetencia, pero la Cámara le asignó una competencia provisoria. Desde entonces el juzgado genera medidas de prueba entre las que incluyen la revisión de la primera instrucción, la cita nuevamente de los testigos y el examen del espacio.

Días antes de la masacre, Kelly pronunció en San Patricio el sermón de las cucarachas. Tal vez en una de los bancos estaban sentados los dos feligreses que el juzgado está buscando. “Hermanos: he sabido que hay gente de esta parroquia que compra muebles provenientes de casas de gente que ha sido arrestada y de la que no se conoce su destino. En todo el país surgen más y más de estos casos. Madres que no saben dónde están sus hijos, hijos que no saben dónde están sus padres, familias forzadas al exilio, señales de muerte por todos lados. Leemos el Antiguo Testamento donde vemos al pueblo de Israel perseguido, maltratado y exiliado, nos conmovemos ante estos pasajes y no podemos conmovernos, no podemos reconocer en estos días, la persecución que sufre nuestro pueblo. Quiero ser bien claro al respecto: las ovejas de este rebaño que medran con la situación por la que están pasando tantas familias argentinas, dejan de ser para mí ovejas para transformarse en cucarachas”.

sábado, 16 de abril de 2016

ALEGATOS EN LA CAUSA ESMA: MÁS PASOS EN LUCHA CONTRA LA IMPUNIDAD

Ha concluido la lectura de los alegatos en el tercer tramo de la causa ESMA, y la petición de condenas por el delito de Genocidio por parte de Justicia Ya!, en la que la AEDD forma parte desde su creación, y hemos sustentado,  como siempre, la consigna : Cárcel a todos los genocidas, por todos los compañeros.

Desde este alegato hemos probado que el terrorismo de Estado aplicó un plan reorganizador y exterminador  plenamente funcional a los intereses económicos del capital multinacional extranjero y a los grupos económicos locales, y cuya materialización se realizó siguiendo las directrices de la Estrategia de Seguridad Nacional elaborada por diversas administraciones de Estados Unidos, y con la bendición de la jerarquía eclesiástica, y con el apoyo de medios de comunicación que oficiaron como voceros de los perpetradores del GENOCIDIO.

Este alegato ha sido una construcción plural y colectiva que ha pretendido acercarse a la diversidad de los 30000, rescatando sus vidas, sus militancias, sus nombres y sus rostros. Las fotos de los compañeros recorrieron la sala del Tribunal, los rescatamos del olvido y de las entrañas de la ESMA. Han estado presentes sus semblanzas militantes recorriendo las luchas del pueblo desde antes del golpe genocida de 1976 y en la resistencia al mismo.

Asimismo, desde este alegato hemos probado la coautoría por parte de los grupos económicos, de los empresarios y funcionarios, de la jerarquía eclesiástica y el rol jugado por los medios de comunicación.

Hemos denunciado y probado, también, que los delitos sexuales cometidos fueron una metodología sistemática de agresión física y psíquica producida por los represores. Gracias a los valientes testimonios y denuncias se han roto el manto del silencio, la invisibilizaciòn, la agresión y la dominación que formaron parte de la estrategia genocida.

Hemos acusado por Genocidio porque existió por parte del Estado terrorista la intención de la destrucción individual, grupal y global del grupo nacional argentino.
Porque provocó la matanza de miembros del grupo, homicidios, vuelos de la muerte y quema de cuerpos.
Porque los perpetradores provocaron lesiones graves físicas y psíquicas, secuestraron, sometieron a aberrantes condiciones de vida y redujeron a trabajo esclavo a los prisioneros.
Porque trasladaron por la fuerza a los niños del grupo y desarrollaron un plan sistemático de apropiación de menores.

Y hemos, finalmente, exigido  la apertura de todos los archivos que prolongan la impunidad de los criminales.

En este juicio histórico, por la cantidad de genocidas imputados, y por la cantidad de casos (789), hemos luchado el derecho a la justicia en cada línea y palabra del alegato que concluyó el 4 de abril.

Para la AEDD es un paso más, emocionado y contundente, porque no olvidamos ni uno solo de los compañeros y compañeras. Porque estuvieron presentes Adriana Calvo, Rodolfo Picheni, Lázaro Gladstein, Elisa Tokar, León Ferrari, Pepa Noia, Jorge Julio López, Silvia Suppo y todos los que no llegaron a lograr la justicia por la que lucharon largos años.

Exigimos a este Tribunal que, a partir de las contundentes pruebas e irrefutables testimonios presentados, condene a los imputados por el delito que cometieron: GENOCIDIO!!!

No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.

ASOCIACIÓN DE EX-DETENIDOS DESAPARECIDOS
15/4/2016

 DESCARGAR ALEGATO JUICIO ESMA III EN ESTE ENLACE: https://drive.google.com/open?id=0Bw_PlQaQPmJ1RUphWGdyOTlJRUU 

lunes, 28 de marzo de 2016

MEGACAUSA ESMA: ALEGATO DE JUSTICIA YA! BUENOS AIRES 30, 31 de marzo y 4 de abril

ALEGATO DE JUSTICIA YA : 
Finalmente y debido a las demoras y dilaciones por parte del Tribunal Oral Federal nº 5,  la querella de "JUSTICIA YA!”, presentará su alegato en  la megacausa ESMA Unificada  los días 30 y 31 de marzo, y 4º de abril; a partir de las 10 hs., en los tribunales de Comodoro Py.

En este juicio que se inició el 28 de noviembre de 2012 quedó demostrada la participación de 56 genocidas por secuestro y desaparición de 789 compañeros. Justicia Ya donde solicitará prisión perpetua y efectiva, en cárcel común, por el delito de genocidio.

La participación de ustedes y todos las compañeras y los compañeros que puedan asistir a los alegatos de Justicia Ya, es una forma de acompañar la dedicación y compromiso realizado por compañeros, sobrevivientes, organismos y familiares. Se trata de una de las pocas veces en que se está juzgando con un método que comprende la desaparición forzada por colectivos de militantes polÍticos, sindicales, territoriales, religiosos, culturales y solidarios, etc. Lo que implica reconocer que el golpe del 24 de marzo, tuvo como objetivo un genocidio de destrucción sistemática de los portadores de un proyecto de la solidaridad, la creatividad, la justicia y la igualdad como valores propios de nuestro pueblo.

Juicio y castigo a todos los genocidas
Justicia por todos los compañeros.
No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos

30000 compañeros detenidos desaparecidos ¡presentes, Ahora y siempre!

AEDD
Enrique Fukman 11 553372868
 APEL
Liliana Alaniz 11 30136387